domingo, 26 de junio de 2016

El eje Agua – Fuego, o lo que es lo mismo, la relación entre Riñón y Corazón en MTC

El eje Agua – Fuego, o lo que es lo mismo, la relación entre Riñón y Corazón en MTC



En las bases de la Medicina Tradicional China (MTC) encontramos la teoría de los 5 elementos o movimientos, de la que ya hemos hablado en varios artículos más detalladamente. Pero a modo de introducción, recuerdo que para la MTC hay 5 elementos que interactúan entre sí de una determinada forma y esto nos ayuda a comprender las relaciones energéticas en el organismo.
A cada uno de estos elementos se le asocia un órgano, una entraña, una estación del año, un movimiento energético, un sabor, un color, un sonido… Así, tenemos que el ciclo inicia con el Agua (Riñón-Vejiga, invierno, Yin máximo, la energía se concentra en el interior); luego le sigue la Madera (Hígado-Vesícula Biliar, primavera, el Yin se va transformando en Yang y el movimiento energético es expansivo); a continuación encontramos el Fuego (Corazón-Intestino Delgado, verano, el Yang máximo, la energía está totalmente vertida hacia el exterior); al Fuego le sigue la Tierra (Bazo-Estómago, se asocia al centro, a la nutrición y al final del verano) y por último encontramos el Metal (Pulmón-Intestino Grueso, otoño, el Yang se va convirtiendo en Yin e interiorizando poco a poco).

La relación entre Agua y Fuego

Hoy nos centraremos en el eje que se crea entre Agua y Fuego – Corazón y Riñón.
Estos dos elementos, además de ser una clara representación de la pareja Yin/Yang, tienen una relación en su ciclo de control.
Recordamos que Yin se asocia al lado oscuro de la montaña, al frío, a la materia, a lo estático, a lo que está abajo y Yang al lado soleado de la montaña, al calor, a lo sutil, al movimiento, a lo que está arriba.
El Fuego es Yang en su máxima expresión: tiene una energía ascendente, caliente, activa, como la llama de una hoguera. Es en el elemento Fuego que estamos más animados, en verano nos relacionamos más socialmente, salimos a las terrazas y si ese Fuego se agita de más, nosotros también podremos sentir agitados, nerviosos, tal vez con insomnio o eufóricos.
Por otro lado, el Agua representa el Yin máximo: el agua tiene una energía descendente, como el agua de los manantiales que baja por las montañas para adentrarse en las profundidades de la tierra, se asocia al frío. Si estamos en Agua, solemos estar más instrospectivos, como en el invierno, que nos guardamos dentro de casa y tendemos más a actividades solitarias, de reflexión y de guardar energía.
Para regularse, Agua y Fuego requieren uno del otro (como el Yin y el Yang). Si no hay Agua suficiente, el Fuego puede expandirse demasiado y quemarlo todo, es el Agua quien mantiene la llama en un estado óptimo… a menos que el Agua sea excesiva y acabe apagando al Fuego.
Por el contrario, el Agua necesita del calor del Fuego para no quedarse totalmente estática, congelada. Es el Fuego quien le calienta y aporta ese movimiento mínimo necesario.
Hay un dicho chino que dice “cuando a Riñón le falta Fuego de Corazón, el Agua se enfría; cuando al Corazón le falta Agua de Riñon, el Fuego se vuelve hiperactivo”.
A nivel mental-emocional, también encontramos esta relación. Riñón almacena el Jing o Esencia –que es la base material del ser humano, incluidos huesos, médula y cerebro– y Corazón controla el Shen, es decir, la parte más intangible: lo emocional y mental de las personas.

Alteraciones del eje Agua – Fuego

Cuando Riñón y Corazón (Agua – Fuego) desequilibran su sinergia es frecuente que nos encontremos con que el Yin de Riñón no pueda nutrir al Yin de Corazón y nos encontremos con el síndrome de desarmonía “Fuego por Insuficiencia de Corazón”.
Por otro lado, si el Fuego está hiperactivo no puede bajar para calentar el Agua, provocando frío en la parte inferior del cuerpo y calor en la parte superior
Este síndrome suele venir acompañado por palpitaciones, nerviosismo o agitación, insomnio con despertares durante la noche, problemas de memoria, acufenos (y otros problemas de oído, como pérdida de la capacidad auditiva), dolor o debilidad lumbar, fiebre o sensación de fibre por la tarde-noche, sudor nocturno y, en algunos hombres, poluciones nocturnas. La lengua suele presentarse sin capa y con la punta roja, y puede haber una fisura en el centro que llega hasta la punta.
La vida contemporánea –con exceso de estímulos– va desgastando nuestra vitalidad o Esencia, lo que puede llevarnos a una Insuficiencia de Yin de Riñón, que entonces será incapaz de nutrir el Yin de Corazón. Es indispensable nutrirse para evitar este desgaste excesivo, y la nutrición pasa, además de la alimentación, por estar en contacto con nuestro ser interior.

Armonizando Agua y Fuego

La alimentación es uno de los ejes para nutrir el Agua. Según la dietética tradicional china, las semillas contienen todo el potencial vital (¡de una semilla nace una planta!), es Jing concentrado. Así que las semillas, granos y legumbres fortalecerán al Agua/Riñón, especialmente los azukis (un tipo de alubia roja), así como las semillas de sésamo, las avellanas, el mijo… Los alimentos de colores oscuros, como las bayas negras o las algas, también son una alternativa. El sabor salado se relaciona con el elemento agua, pero es importante que este sabor sea consumido con moderación.
Otra forma de armonizar este eje es enfoncándonos en el Shen. Los “fuegos internos” pueden equilibrarse mediante la meditación, la respiración profunda y la práctica de movimiento consciente –como es el caso del Qi Gong, el Tai Ji Quan o el Yoga.
El automasaje también puede ayudar. Por ejemplo, puedes hacer una presión firme y a la vez en los puntos 6RM y 17RM. Mantén la presión durante por lo menos 3 respiraciones profundas.
6RM – a una pulgada aproximadamente debajo del ombligo. Es un punto tónico del Riñón muy importante. Tonifica y regula el Qi entre otras funciones
17RM –en el centro del esternón a la altura de los pezones– Además de ser un punto que por localización está muy cerca del Corazón, es el punto maestro del Qi, ayuda a regularlo y dispersa la sensación de plenitud en el pecho. Es un punto muy efectivo para calmar el Shen.
En este vídeo (en inglés) encontrarás una rutina de masaje de algunos puntos de acupuntura para armonizar el eje Agua – Fuego. ¡Que lo disfrutes!
Referencias:
MACIOCIA, G. (2007) Los Fundamentos de la Medicina China. Aneid Press
Water Element Balances Fire, Inside and Out [Intenet] Disponible en: http://www.acupuncture.com/newsletters/m_dec09/water%20fire%20element.htm Consultado: 10/11/14
The kidneys’ relationship with the heart [Internet] Disponible en: http://www.shen-nong.com/eng/principles/affectheart.html Consultado: 10/11/14
Acupressure Points for Balancing Fire and Water [Internet] Disponible en: http://bigtreehealing.com/acupressure-points-for-balancing-fire-and-water/ Consultado: 10/11/14
Fotografía: tdlucas5000 – Sunrise Shipping. Early arrivals in Coal Harbor, Vancouver. Five image blend – (CC BY 2.0)
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Dardané González es Graduada en Medicina Tradicional China y Acupuntura por ISMET, Graduada en Quiromasaje por ISMET, terapeuta, docente y directora de comunicación en Instituto Meridians en Barcelona.




http://www.institutomeridians.com/eje-agua-fuego-relacion-rinon-corazon-mtc/

martes, 21 de junio de 2016

La importancia de la fascia en yoga


La importancia de la fascia en yoga

La importancia de la fascia en yoga


Uno de los temas que más me gusta presentar es la fascia, justamente porque es una parte de nuestra anatomía que es muy importante para el yoga. En este artículo os explico en términos sencillos qué es la fascia y qué relación tiene con el yoga.
Antes de seguir quisiera destacar que el próximo domingo 19 de junio presentaré una charla sobre las fascias en Barcelona Yoga Day. ¡Espero veros allí! 

La fascia y tejido conectivo

El término fascia o fascias se refiere a una membrana que envuelve y conecta entre sí músculos, órganos y huesos, y se llama así porque a simple vista se parece a una tela que separa las diferentes partes del cuerpo.
Está compuesta principalmente por fibras de colágeno y fibras elásticas suspendidas en un líquido viscoso (llamado sustancia fundamental). Las fibras de colágeno son muy resistentes mientras que las fibras elásticas son flexibles, de tal forma  que el tejido conectivo es a la vez resistente y flexible.
A menudo se utiliza el término fascia como sinónimo de tejido conectivo pero en realidad la fascia es un tipo de tejido conectivo cuya función es la de envolver y proteger.
La fascia se divide en dos categorías: superficial y profunda.
la fascia "viva" bajo el microscopio
La fascia bajo el microscopio

Fascia superficial

La fascia superficial se llama también hipodermis y es la capa más profunda de la piel. Esta primera capa de tejido conectivo recubre todo el cuerpo y es espesa comparada con la fascia profunda. Esto se debe a que contiene muchas células grasas que ayudan a mantener la temperatura corporal, un poco como una funda de neopreno que protege el cuerpo del frío.

Fascia profunda

La fascia profunda es una membrana fina y traslúcida que envuelve músculos y órganos separándolos entre sí. Cuando recubre un músculo se llama también fascia muscular o miofascia (representada en la foto de portada), y su consistencia es líquida y resbaladiza, lo cual permite a los músculos contraerse y estirarse sin fricción ni resistencia.
El término fascia visceral se refiere a la fascia profunda que recubre  los órganos internos. Tiene nombres especializados según el órgano al que envuelve, por ejemplo la pleura pulmonar, que envuelve a los pulmones o el peritoneo, que recubre los órganos del abdomen, por mencionar algunos.
La-fascia
Fascia muscular

Fascias y lesiones

Las lesiones de las fascias se dividen en dos tipos: adherencias o cicatrices.
Cuando hay desequilibrios posturales, las fascias se quedan “pegadas” entre sí dando lugar a la aparición de adherencias. Es una consecuencia común de hacer poco ejercicio y/o ejecutar movimientos repetitivos (como estar sentados la mayor parte del día). El resultado es que los músculos pierden movilidad y sentimos que se vuelven rígidos y acartonados.
Las cicatrices son la consecuencia de una lesión traumática del tejido miofacial: para reparar el daño producido, el cuerpo produce más colágeno con el fin de reforzar el tejido dañado y así es como se forma una cicatriz. Este proceso forma parte  del proceso normal de curación.

El yoga sanea las fascias

Para estar sana, la fascia necesita realizar movimientos variados y estiramientos, siendo así como preserva su consistencia líquida, resbaladiza y adaptable.
Una manera eficaz de mantener la fascia en buen estado es hacer yoga. Ya se sabe que la práctica del yoga tiene muchos beneficios y uno de ellos es que devuelve su elasticidad y salud a las fascias.  El yoga favorece la realización de  movimientos que no hacemos a lo largo del día, junto con estiramientos que disuelven las tensiones acumuladas en las fascias.
El anatomista Gil Headley, famoso entre yoguis y rolfers, creó un divertido vídeo en el que describe la importancia de hacer estiramientos para prevenir futuras adherencias.
Y tú, ¿cómo cuidas tus fascias?
Si la descripción de las fascias te ha parecido fascinante ven a verme el próximo domingo 19 de junio en Yoga Day Barcelona, donde daré una charla teórico/práctica sobre el tema a las 11h. Y lo mejor de todo: la entrada para todo el día es completamente gratis. Más detalles aquí.

barcelona yoga day

http://www.juliazatta.com/la-fascia/